NAVIDADES
Ya han llegado las navidades, unos días entrañables donde las familias se reúnen, las diferentes generaciones coinciden en estos días y se establece un fuerte vínculo entre todos, aunque lamentablemente sólo sea por unos días.
Suelen ser fechas de recuerdos, en las que se habla del pasado, de aquellos que ya no están entre nosotros, pero que han contribuido a ser lo que somos. Los abuelos les explican a los nietos las travesuras que hacían sus padres, y estos se sonrojan porque se ven reflejados en las acciones de sus hijos.
Por eso creo que es bueno que, en estos días, miremos al pasado y que nos acordemos de aquellas personas que lucharon por Alcoi, que hicieron que nuestra ciudad sea lo que es. Me gustaría que nos acordáramos de aquellos alcoyanos y alcoyanas que han hecho que nos conozcan como una ciudad trabajadora, creativa, amante de su cultura y sus tradiciones, laboriosa, luchadora y orgullosa de su pasado. Aquellos que hicieron de Alcoi una ciudad líder.
Recordar a los trabajadores que trabajaron más horas de las razonables para poder llevar un salario digno a sus casas, que volcaron todos sus esfuerzos, muchas veces en condiciones infrahumanas, para poder sacar sus familias adelante, pero que a la vez fueron reivindicativos y exigieron sus derechos, haciendo valer el capital humano que aportaban en sus empresas. Personas humildes que en estas fechas sacaban sus mejores galas y se mostraban orgullosos de poder ofrecer a los suyos lo mejor que tenían.
Empresarios que supieron arriesgar, que aprovecharon la fuerza del río para hacer mover sus molinos, fabricantes de papel, de metal, de textil, de café licor, de "olives rellenes", gentes que innovaron. Empresarios que crearon muchos puestos de trabajo. Trabajo que atrajo a nuestra ciudad personas de toda España en busca de una vida mejor, y que encontraron en Alcoi el lugar ideal para establecerse con sus familias lejos de sus pueblos de origen, y que a la vez hicieron más grande a nuestra ciudad.
Pero lo que más me ha gustado siempre de mi pueblo no ha sido el esfuerzo individual, el afán de superación de cada uno de nosotros, sino la conciencia de pueblo. La necesidad de luchar todos juntos por hacer una ciudad mejor. Nuestro orgullo por ser alcoyanos.
Y así debo reconocer, como he hecho en otros artículos, la construcción de los grandes puentes, la carretera Valencia-Alicante por Alcoi, el ferrocarril Alcoi-Xátiva y Alcoi-Gandía, el principio de nuestra universidad, El Banco de España, el origen de la CAM con aquella Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Alcoy, una de las primeras radios de España incluso de las primeras sedes de Cruz Roja, debemos estar orgullosos también de nuestra cultura, de nuestras bandas, de nuestros artistas (pintores, actores y actrices, músicos, cantantes...).
También hay que recordar los malos momentos del pasado, como la dictadura de Franco que, aunque en sus primeros años vivió de las rentas del esfuerzo del siglo XIX y principios del XX, dejó sumida a nuestra ciudad en la atonía. La opresión, la falta de libertad y el aislamiento a que nos sometió el régimen sumieron a la ciudad en una época gris en la que perdimos el liderazgo que tanto nos costó conseguir.
Con la democracia y la libertad nos devolvieron la ilusión. Desde el principio de la transición Alcoi empezó a recuperar el tiempo perdido. Los diferentes gobiernos socialistas empezaron a incorporar las infraestructuras y los elementos que Alcoi necesitaba para volver a ser una ciudad referente en el país Valenciano. Emulando a los alcoyanos del siglo pasado volvimos a construir puentes como el de Fernando Reig, se reorganizó el tráfico de la ciudad, se diseñaron las nuevas autovías. También se trabajó junto con los empresarios en reforzar el tejido económico con piezas como AITEX, el CEEI o la Universidad en Ferrándiz y Carbonell. Reforma de los alcantarillados, galerías y demás servicios básicos de la ciudad como la garantía en el suministro del Agua. Junto con las asociaciones de vecinos se reinventó la ciudad con los grandes parques, la renovación de los colegios públicos, el plan Ara, la urbanización de la Zona Norte, los centros de salud. Nos convertimos en referente cultural. En ciudad líder otra vez.
Después el Partido popular empezó a gobernar, primero en Valencia, donde con la ayuda de gobernantes como Miguel Peralta cerraron nuevamente el grifo para Alcoi. Después consiguieron la alcaldía, y aunque durante unos años han vivido de las rentas de los gobiernos socialistas, poco a poco han ido consumiendo el patrimonio común, han ido malgastando la herencia, se han enfrentado a la Generalitat Valenciana poniendo a la ciudad como moneda de cambio. Y finalmente, ha vuelto la atonía, el desánimo y la falta de dirección. Lamentablemente un panorama gris.
Alcoi es y será siempre una ciudad potente, con una gran historia, pero sobre todo, con una gran capacidad para ganarse el futuro. Y eso no lo hemos perdido. A los Alcoyanos nunca nos han puesto las cosas fáciles, no nos gustan las medias tintas, ni el populismo vacío de contenido. Sabemos que el futuro no se gana dando abrazos y besos, sino trabajando, con esfuerzo y rigor, exigiendo lo que nos corresponde y luchando, donde sea, por lo que nos merecemos. Debemos acabar con la resignación y dar un golpe de timón para volver a enderezar el rumbo que se ha perdido en estos nueve años de gobierno popular. Como leí en un artículo de Pau Grau, necesitamos volver a imaginar.
Ya lo decía Ovidi Montllor som un poble que l'ofeguen i que no el mataran.....el nostre poble Alcoi.
Bon Nadal, que passen vostès unes bones festes i que tinguen també un futur 2010 molt venturós.

