Creo que la iglesia católica está sobrepasando los límites admisibles en sus manifestaciones y sus acciones. Ahora parece que vuelven a la carga con el tema del aborto. La jerarquía eclesiática va a iniciar otra vez una cruzada contra todas aquellas personas que defienden la libertad de las mujeres a poder decidir sobre cuestiones fundamentales de su vida, como es la gestación de un hijo.
Resulta indignante escuchar ciertas manifestaciones. ¿Cómo se puede decir que se protege más la vida de un lince que la de un niño? Anteriormente comparaban los delitos fiscales con la despenalización del aborto, ahora la han emprendido con la protección de las especies en peligro de extinción, pero han sido incapaces de levantar la voz con las muertes que se produjeron en la guerra de Irak, o la muerte de niños inocentes en palestina de manos de los israelís.
Por un lado hablan de proteger la vida, y por contra el Papa Benedicto XVI se dedica a anunciar en África ( donde existen 25 millones de infectados por el SIDA) que los preservativos no sólo no siren para protegerse de la infección sino que aumentan el peligro de contagio..... ¿se puede escuchar una insensatez tan grande?


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